El mercado de VoIP está en constante crecimiento. Este crecimiento está impulsado por varios factores que incluyen la conversión por parte de los operadores de redes cableadas o inalámbricas de las infraestructuras de sus redes principales de conmutación de circuitos a IP, la utilización por parte de los proveedores de su infraestructura de banda ancha para ofrecer servicios de voz, la migración de las empresas hacia sistemas VoIP y la utilización de Internet por parte de los consumidores para servicios de voz.
Consecuentemente, una solución de control del servicio tiene que monitorizar obligatoriamente la calidad del servicio proporcionado. Tal solución debe resolver los problemas de interconexión de trabajo entre protocolos y tecnologías, monitorizar y permitir la rápida solución de problemas, proporcionar visibilidad de los servicios de red y predecir las tendencias del comportamiento
Como un resultado de esta transformación y crecimiento de las redes, los operadores de IP encaran nuevos retos:
Proveer servicios de alta calidad y mantenerlos en este ambiente de desafíos y mercado competitivo es esencial para mantener la satisfacción del cliente, aumentar la fidelidad y reducir las deserciones.